Tormentas eléctricas


Por: Hubert Land y Steven van Breemen.




El sistema de navegación aérea de las palomas de carrera, si funciona completamente, permite que la paloma seleccione rápidamente su rumbo y se dirija a casa. Este sistema depende de los elementos naturales que se proveen en abundancia mientras haya buenas condiciones climáticas. Los aviones usan un sistema de navegación aérea fabricado por el hombre para llegar desde el punto de partida a su destino. Durante el vuelo el piloto usa un radar para evitar el mal clima que pueda poner en peligro al vuelo. El uso del radar también permite al piloto alterar el curso antes del despegue. Las palomas de carrera no disponen de ese lujo. Dependen de la elección hecha por el liberador. Una vez liberadas no tienen elección sino hacer lo mejor de lo que puede venir. Mientras que se puede esperar que tomen la ruta más corta, esto no siempre sucede. A veces son forzadas a tomar una ruta más larga. Un ejemplo de esto es lo que puede ocurrir cuando las palomas entran en una tormenta eléctrica. La paloma, habiendo elegido previamente la ruta a casa, vuela en un área donde hay actividad tormentosa. De repente no hay elementos de navegación aérea. Estos se bloquearon por las nubes oscuras. Si no hay viento las palomas se pueden mantener en una l­nea recta razonable y cuando salen del área tormentosa pueden acceder nuevamente a su curso y hacer las correcciones necesarias. Sin embargo, si hay vientos soplando, las palomas pueden ser sacadas del curso. El resultado: un montón de metros perdidos. Si la lluvia acompaña a la tormenta las palomas pueden ser forzadas a bajar y sentarse fuera de la tormenta. En este momento se pueden volver vulnerables a los predadores. Con esperanza estas palomas no estarán sobrevolando agua cuando sean forzadas a bajar. Estos ser­a un desastre. La llovizna puede ayudarlas. Puede tener un efecto refrigerante en las palomas en un clima cálido y puede llenar el aire haciéndolo sentir más fresco.